1. Define la acción antes de dibujar
Describe el movimiento en una frase, por ejemplo: “la pelota cae, rebota y se queda quieta”. Decide dónde empieza, cuál es el punto más importante y dónde termina. Marca esas poses clave primero. Si la acción no se entiende en un pequeño storyboard o en tres dibujos, añadir más fotogramas no suele resolver el problema.
2. Comprende el tiempo y el espaciado
El tiempo indica cuántos fotogramas dura una acción; el espaciado describe la distancia entre las posiciones consecutivas. Si los dibujos están muy separados, el movimiento puede parecer rápido; si están más próximos, suele sentirse lento. Una acción no necesita una velocidad constante: la aceleración y la desaceleración ayudan a mostrar peso, intención o suavidad.
3. Usa anticipación y reacción
Antes de un movimiento fuerte, una pequeña preparación puede hacerlo más claro: un personaje flexiona las rodillas antes de saltar o lleva el brazo hacia atrás antes de lanzar. Después de la acción principal puede haber una reacción o una recuperación. La anticipación no debe convertirse en un movimiento extra por rutina; úsala cuando ayude a entender qué ocurrirá.
4. Duplica poses y cambia solo lo necesario
En lugar de redibujar todo cada vez, conserva el fotograma base cuando el personaje mantiene partes de su forma. Cambia la posición de las zonas móviles y revisa que las proporciones no fluctúen sin intención. Para un ciclo de caminar, mantén una referencia del cuerpo y alterna los apoyos, el balanceo de los brazos y el movimiento sutil del torso.
5. Compara con papel cebolla
La vista de papel cebolla permite ver dibujos cercanos mientras editas el fotograma actual. Úsala para detectar saltos, líneas que vibran y cambios de forma involuntarios. No intentes que todos los contornos coincidan exactamente; cada pose puede cambiar, pero el volumen y la estructura deben mantenerse coherentes cuando la acción lo requiera.
6. Reproduce a menudo y ajusta
Mira la animación desde el principio y desde el punto donde se repite el ciclo. Si una pose dura demasiado o una transición resulta confusa, cambia el tiempo antes de añadir detalles. Prueba primero con líneas simples y añade color o sombras cuando el movimiento se lea bien. Un ciclo claro y corto es una base mejor que muchos cuadros sin intención.
7. Exporta y conserva el proyecto
Exporta el formato que necesites para compartir o continuar el trabajo. Según las opciones del editor y del navegador, la exportación puede tardar más en secuencias largas o en imágenes grandes. Guarda una copia del proyecto y revisa el archivo exportado antes de cerrar la pestaña; la memoria del navegador y la potencia del dispositivo son limitaciones prácticas.
Ejercicio para practicar
Anima una pelota que cae y rebota. Dibuja la posición más alta, el contacto con el suelo y la altura menor del segundo rebote. Añade cuadros intermedios entre las poses, reproduce el ciclo y ajusta el espaciado hasta que el movimiento tenga peso.
Consejo: guarda una copia del trabajo terminado antes de experimentar con cambios grandes.